Realmente un periodista puede llegar a poner nervioso a más de uno. ¿Y qué sucede cuando algo fastidia? Lo más seguro es que ese "algo" sea apartado, quitado del medio.
Esto fue lo que sucedió en el aeroparque de Ezeiza.
Hace tiempo que el periodista de TN y Canal 13, Norberto Dupesso inquietaba con sus investigaciones a la Policía de Seguridad Aeropuertaria (PSA).
Y valla que no. Dupesso, quién poseía acreditación para trabajar en Ezeiza desde hace 27 años, fue el que puso al descubierto la mafia de los abrevalijas y hasta fue clave en el escándalo de la valija, protagonizado por Antonini Wilson.
Fueron sus investigaciones las que condenaron al periodista. La PSA decidió quitarle su credencial que le permitía circular libremente por el predio. Así, se produce una limitación a la libertad de prensa, limitación que afecta a todos.
Dicen que no puede concebirse democracia sin libertad de prensa, sabia afirmación.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Siempre tuve esa extraña sensación de censura, de "el no te metas porque..." y el ciclo se perpetúa. Lamentablemente son los periodistas los encargados de velar por la Constitucion de nuestro país, aunque muchos de los llamados periodistas, que del lado de lso intereses se encargan de hacernos ver la "realidad oficial". Ahora lo que debemos recoradar para no perder de vista nuestro objetivo: "si no hay opinión pública, no hay democracia". Un abrazo. Esteban.
Publicar un comentario